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El Caldero de la Bruja

POBRE HOMBRE

Me refiero, por supuesto, a Juan Pablo II. Es difícil entender algo tan lamentable como las imágenes del Papa del pasado domingo. Reconozco que no tengo especial aprecio por ese hombre, más bien al contrario. Sin embargo, como ser humano, no puedo evitar sentir pena por un anciano de 82 años, enfermo de Parkinson y con secuelas de un atentado y varias operaciones. Y sin embargo, sigue siendo el jefe del Estado más pequeño de la tierra y el líder espiritual de millones de personas en todo el mundo. Un cargo tal vez demasiado grande para un hombre que apenas se puede mover y cuya voz es poco más que un balbuceo.
Es probable que sea él quien se niega a abandonar un cargo para el que todavía se cree capacitado. Pero los miembros de la Curia Vaticana no parecen muy proclives a intentar convencerle de que lo mejor que puede hacer es dimitir y pasar sus últimos años descansando. No porque no sea capaz, simplemente por humanidad. Nadie en su sano juicio permitiría a un ser querido en semejantes condiciones seguir realizando labor alguna. Y el Papa, al fin y al cabo, es un ser humano.
Aunque, después de lo visto el fin de semana pasado, dudo mucho que la gente le tenga tanto aprecio como aparentan. Es increíble el afán de algunos por verle y asegurarse de que estaba vivo. Si tanto le quieren y tan cristianos son, ¿por qué no esperar a que su estado de salud sea la suficientemente bueno como para que salir al exterior no suponga un riesgo para él? ¿O es que no se fían de la curia vaticana cuando de la salud del Papa se trata? Porque si es así, la Iglesia Católica tiene un problema y mantener al Papa en el cargo contra viento y marea (y contra el sentido común) no va a servir para arreglarlo.
En cualquier caso, más les vale hacerse a la idea de que tarde o temprano le llegará su hora. Y yo tengo claro que si se tratara de mi padre o mi abuelo preferiría que fuera más temprano que tarde, aunque sólo sea por no verle sufrir.
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5 comentarios

worm -

Muchas gracias. Esta es una de las tareas que quiero hacer cuando tenga tiempo que perder.

Marta -

He investigado un poquito y he descubierto que renegar oficialmente de la fe católica se llama apostatar. Para ello, tienes que enviar una carta (mejor con acuse de recibo) al obispado de la iglesia donde fuiste bautizado y solicitarlo. He encontrado una página donde viene más información. Anímate y a ver si hay suerte.
http://www.iespana.es/gaiaxxi/nm_apostasia.htm

marta -

Y está permitido. No recuerdo cual es el nombre pero se supone que tú puedes ir al Obispado de tu provincia y solicitar la baja del catolicismo.
Lo que no acabo de entender es porque se sigue permitiendo a los padres bautizar a los hijos y meterles en una secta sin consultar antes.
Al fin y al cabo ya nos hemos librado del matrimonio de conveniencia, de estudiar lo mismo que papá, hasta de llevar sus apellidos. Y sinembargo se nigue negando el derecho a elegir religión Increible.

worm -

Al papa conviene mantenerlo vivo, aunque sea metiendole todas las drogas conocidas, por el mismo motivo que convino mantener vivo a Franco. Todo el entorno del Papa es consciente que estan ante uno de los papas más ultraderechistas y ultracatólicos y despues de él solo puede venir alguien más liberal.

Sobre lo de "millones de católicos" quizás deberías repensarlo. Te permitiría decirlo si estubiese implementada la posibilidad de salir de la secta: el "desbautizo". No obstante mientras esto no sea posible todos los datos serán erróneos, pues yo NO soy católico y se me cuenta como uno de tantos millones. Pues bien, en todo caso que afirmen "muchos millones menos uno"

Y no me extiendo más que llego tarde. Quizás con este caso la iglesia vea la eutanasia como algo factible y no como algo a lo que negarse sin dar lugar a razonarlo.

Rocío -

Lo mismo pasa por aquí con Fraga. Aunque a él todavía se le entiende lo que dice, por desgracia...
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